En mi calidad de Presidente del Colegio de Químico-Farmacéuticos de Chile, estimo un deber hacer pública mi posición al respecto de la dispensación del medicamento levonorgestrel 75 mg.:
Concuerdo con las Autoridades de Gobierno en la aplicación de una política de acceso equitativa a todas las chilenas a este producto farmacéutico, cualquiera sea su condición socioeconómica y lugar de residencia.
Fuera de consideraciones morales, religiosas, etáreas y del debate irresoluto de si se trata de un método abortivo; la decisión de utilizarlo radica en la persona afectada por la necesidad de usarlo. Cada persona de acuerdo a sus propias convicciones, podrá evaluar si corresponde o no tomar esta opción.
Por otra parte, enfatizo que la aplicación de esta medida por sí sola no representa una solución a los embarazos no deseados. Muy por el contrario, si no se acompaña de políticas educativas en torno al ejercicio de una sexualidad responsable y de planificación familiar, junto a campañas comunicacionales tendientes a generar una cultura hacia uso racional de medicamentos sin automedicación, puede ocasionar más promiscuidad y la consecuente proliferación de enfermedades venéreas.
jueves, 20 de noviembre de 2008
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